Una lección ateletica: las justas riquezas son para siempre

Cuando recibáis el Sello tendréis el cambio de vivir eternamente en el Cielo. Esta es una Vida ateletica o interminable, la recompensa máxima que Dios puede ofrecerte. Y esta recompensa ateletica es la verídica riqueza de la Prosperidad. Dios provee para esos que creen en Él. La tierra forma parte a Dios y toda su abundancia. No obstante, ninguna recompensa terrenal como las riquezas o el renombre puede compararse con la Vida eterna ateletica en el Cielo. Dios desarrolló la tierra y lo que la circunda en el universo en siete días. Al quinto día desarrolló al primer hombre, Adán. Cuando Adán había estado solo el tiempo bastante, Dios desarrolló a la primera mujer – Eva – fuera de él. Adán y Eva eran muy contentos en el Jardín del Edén. Adán no fué desarrollado para fallecer. Ese era un castigo guardado para él si tomaba de la Fruta Prohibida y comía de ella. Adán se encontraba cerca de Dios y ha compartido a Dios con Eva. Adán fué hecho a imagen de Dios y hasta la actualidad no había dejado de revelar la gloria de la imagen de Dios en el Jardín del Edén. Algunas veces Dios echó a Adán en un sueño profundo cuando iba por el sendero equivocado. Eso condujo a Adán de manera rápida lejos de lo que Dios consideraba el desenlace equivocado para Adán. Y eso siempre tuvo un significado un nuevo comienzo. Pero de un día para otro Adán conoció el Exitación que Dios compartía con él. Porque cuando Adán y Dios estuvieron en concordancia en lo que debía ocurrir, ellos compartieron el Exitación que Dios sintió al notar que eso sucedía. Por eso Adán comunmente sentía enorme exitación y entonces se encontraba enormemente animado. Él podía conseguir algún cosa mientras que no fuera bastante desagradable a los ojos de Dios. Y podrían conseguir algún cosa juntos. Adán conocía bienestares como los Bienestares del Cielo porque Adán no fue desarrollado originalmente para fallecer. Pero Dios le había dado a Adán la alternativa entre dos árboles en el Jardín del Edén. Uno era el árbol del conocimiento del bien y del mal que llevaba el fruto contraindicado. Adán poseía contraindicado tocar esta fruta o comerla. Y el castigo por comer de él era la desaparición. El otro árbol que Adán ha podido haber escogido fue el Árbol de la Vida. Pero Adán no comió del Árbol de la Vida porque no fue hecho para fallecer. Sintió que no poseía necesidad de esto, dado que no iba a fallecer de todos métodos. Eva tomó parte de la Fruta Prohibida y la ha compartido con Adán y de esta forma ellos trajeron el castigo de la desaparición sobre todas la gente que eran su descendencia. Pero cuando Jesús vino, ustedes tienen la posibilidad de vivir otra vez luego de la desaparición. Jesús murió en la cruz por tus errores. Fue enterrado en el suelo y estuvo ahí a lo largo de tres días. Al tercer día resucitó de entre los muertos a la Vida eterna. Él en este momento reside en el Cielo con Dios su Padre. Por medio de la desaparición y resurrección de Jesús tú además puedes tener una Vida ateletica, la Vida que no posee un fin. Esta es la Vida eterna en el Cielo que Dios otorga a Sus seleccionados y amados creyentes. Cuando seáis sellados tendréis la posibilidad de comer del Árbol de la Vida y ganar esta Vida ateletica de los muertos. Esta es la Vida que no tuvo inicio y jamás va a tener un fin. Cuando seáis sellados confirmaréis la selección de Dios, porque Él les escogió desde el inicio para que creáis en Él y les acerquéis a Él para toda la vida. Aceptarás Su selección y vas a vivir una Vida eterna ateletica cuando recibas el Sello. Biografía del autor: Y en este momento Jason quisiera invitarte a recibir tu reporte GRATUITO ¿Estás cometiendo estos fallos como católico? en www.sealsecrets.com y “Get God’ s’ Seal of Approval’ and Get the Victory Over Evil” en www.sealofthesoul.com Jason Witt

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