Un enfoque de todo corazón

Todos poseemos deseos y sueños, cuando pensamos en ellos estamos emocionados o inspirados, pero para muchos esa emoción se ve permanecer poco tiempo y después se va a reposar otra vez. Tendemos a descartarlo diciendo:”Ah, ¿qué estoy pensando, no puedo llevar a cabo eso” o “No hay tiempo para eso” o “Tengo bastante miedo de lo que logre pasar”. Realizando esto construimos un muro cerca de nuestros sueños, un muro de autoconversación negativa y miedo. Lo espectacular es que tus deseos o sueños jamás desaparecen, se quedan en tu corazón, y fueron puestos ahí por Dios, qué obsequio tan espectacular. La más grande parte del tiempo nos preocupan las críticas de otros pueblos, tendemos a suponer que debemos complacerlos o a estar a nivel de alguna clase de expectativa, ver de alguna forma o accionar de alguna forma. Este sentimiento es comunmente desarrollado por lo cual observamos y oímos de los avisos en la tv o lo que la multitud dice de nosotros durante nuestras vidas, entonces utilizamos esto para contenernos. Hay una forma de sobrepasar todas estas cosas y comenzar a vivir tu sueño y cumplir tus deseos. Sencillamente requerimos apartarnos de las críticas de los otros, tu opinión sobre ti mismo es de mayor relevencia, apartarnos de la conversación negativa sobre ti mismo, las expectativas y el temor y volvernos a Dios, Él nos desarrolló, Él nos logró quienes somos ofreciendonos los dones de la alegría (sí, la alegría está dentro de ti, en ningún otro lugar de este mundo), sueños, deseos y vida. Requerimos complacernos en la oración, el pensamiento positivo y la conversación personal (no estás loco si hablas solo, sencillamente estás en contacto con quien eres). Hay que decidir para vivir una vida fantástica y exitosa, ¿vamos a sentarnos y aguardar que nuestros deseos se hagan situación o vamos a saltar, reunir todo lo que requerimos y comenzar a vivir el espectacular sueño que Dios nos dió? Jamás nos encontramos solos en nuestro sendero en esta vida, Dios camina con nosotros todo el sendero, cuando fallamos, Dios sencillamente nos está equipando para nuestro triunfo que nos espera. El fracaso nos hace más fuertes o puede hacernos más débiles si lo permitimos. Si jamás fallamos, ¿podremos estudiar lo que trabaja para nosotros y lo que no trabaja? El fracaso es sólo otra opción a llevar a cabo algo que no funcionó. Cuando honramos a Dios, todas las cosas trabajan para bien. Tan rápido como nos preguntamos en relación a lo que verdaderamente deseamos de la vida, comenzamos a hallar respuestas. Estas respuestas empiezan a conformar una imagen, una imagen que puedes observar en tu cabeza. Luego de un tiempo, por medio de las relaciones, la vivencia y la monitorización de la imagen empieza a desplazarse, se regresa viva. Cuanto más lo visualicemos, más rico se va a hacer. Para ver nuestros sueños manifestarse realmente requerimos hacerlos lo verdaderamente reales viable. Por eso requerimos comenzar a agregar sentimientos, deseos, olores, expresiones, colores, texturas y sonidos, lo hacemos por medio de nuestros pensamientos e creatividad. Porque deseamos que nuestros sueños y misiones reflejen quiénes somos verdaderamente en el fondo de nuestro ser, deseamos los especiales elementos. Por eso agregue elementos positivos, espectaculares, aromáticos y de buen gusto, deje que todas las cosas negativas, blandas, amargas y malolientes se queden en el filtro y tírenlas, visualícese tirando todos los pensamientos negativos de valor cero. La exclusiva forma de vivir realmente tu sueño es verlo, verlo así como deseas que sea (verlo, olerlo, sentirlo como si verdaderamente ocurriera), rezar en él y después comenzar a tomar las medidas primordiales para que ocurra. Elija algún hora del día o de la noche cuando esté solo y relajado, tómese cinco, diez o quince minutos, cierre los ojos (no se sugiere si está manejando o caminando, el más destacable instante es en el momento que está en la cama antes de quedarse dormido) y disfrute de la perspectiva que es su sueño y después dialogue con Dios sobre esto. Piensa que eres con la capacidad de vivirlo, sé positivo, dite a ti mismo lo sorprendente, espectacular y hermoso que eres y ve por lo cual deseas. Ubica a Dios y todo tu corazón en cada sector de tu vida, ten fe y cree, y vencerás todos los retos y vas a tener triunfo. Biografía del autor: ¿Quién es Shaun? Shaun es un manager que cambió su historia.

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