Thomas Merton: Notas para una filosofía de soledad

En lo que varios piensan su obra más completa sobre el tema de la soledad,”Notas para una filosofía de la soledad” de Thomas Merton, se intenta plantear y proteger el criterio de la vida monástica en términos que logren ser comprendidos por la persona habitual. Al ingresar al laico en este estilo de vida hermético y contemplativo, Merton asegura que quiere terminar con la imagen cliché de los monjes acurrucados en túnicas con capucha. Al dejar a un lado lo que él llama “lo de afuera” de la vida monástica, Merton deja claro que quiere centrarse en lo que él piensa que es la verídica esencia de la ermita, que él detalla como un estilo de vida perseguido para detallar una conexión mística con Dios. En “Notas para una filosofía de la soledad”, Merton refina y revisita algunos de sus argumentos anteriores en pos del monacato, en un intento de llevar a cabo su mejor argumento viable para vivir un estilo de vida contemplativo que logre ser en una unión mística con Dios. Una de las misiones primordiales de Thomas Merton al escribir “Notas para una filosofía de la soledad” es expresar su opinión de que cada individuo existe en un estado solitario. No obstante, la mayor parte de la gente jamás llegan a saber esto gracias a las dispesiones que la sociedad les puso. Según Merton, estas dispesiones trabajan para anestesiar al sujeto tal es así que se le hace inconsciente de su individualidad. Al conformar parte del colectivo, sigue en pié la contemplativa, el sujeto se encarga de sus misiones, lo que le distrae todavía bastante más de lograr una unión mística con Dios. Cuando esto sucede, el sujeto experimenta lo que Merton piensa que es la forma más devastadora de enajenación: la división de sí mismo. Luego de haber articulado lo que aflige al sujeto, Thomas Merton sigue en pié describiendo cómo uno puede liberarse de esta patología. Para Merton, la cura para la alienación es la soledad interior donde uno puede presenciar una conexión mística con Dios. No obstante, redacta Thomas Merton, la soledad no es el desenlace del viaje, sino el inicio. Al retirarse a una vida de soledad, el sujeto primero experimenta mal y confusión frente la pérdida del colectivo. Es sólo al sentir este mal que empieza el verdadero viaje. Merton suponía que mientras las dispesiones del colectivo desaparecían, eran reemplazadas por la fe real. Al no sentir más opinión pública, el fiel podía prepararse para ingresar en una forma de pensar contemplativa que allanó el sendero para una relación mística con Dios. Es sólo en este estado individualista, aseguró Merton, que el fiel puede llegar a conocerse a sí mismo de esta forma como a Dios. Desde esto, Thomas Merton enseña cómo comprometerse en una vida de soledad. Empieza diciendo al lector que la soledad no debe ser una filosofía inconformista, puesto que ésta produce sus propias ilusiones personales, que tienen la posibilidad de ser inclusive peores que las que se experimentan como parte del colectivo. En cambio, los que buscan ingresar en una unión mística con Dios tienen que estar libres de toda ilusión, para sostener la humildad y la pureza que aceptan el pensamiento contemplativo. Para Merton, la verídica soledad se sabe por medio de la unicidad del ser. Al saber esta singularidad, un individuo se conecta con los otros por medio de la soledad parecido. Esto abre al fiel a la realidad profunda de que al conocer la soledad del yo, uno puede conocer la soledad de Dios. Tomás Merton llega al corazón de la materia, y identifica cuál es el objetivo último de la vida solitaria: la contemplación. Para Merton, vivir la vida de un contemplativo es ser transformado por la misericordia divina. En esta transformación, el vacío que uno siente al vivir una vida de soledad es reemplazado por el cariño especial de Dios. Así, la unión mística que se busca con Dios se puede decir que se consigue por medio de una vida de contemplación. En esta concisa aclaración del propósito de la vida solitaria, Thomas Merton transmite un mensaje claro a su audiencia. Sólo por medio del pensamiento contemplativo se puede ingresar realmente en la vida

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