Sin compromisos

Todos los que lean esto ya deberían estar muy familiarizados con la narración de Moisés. Moisés fue el solicitado de sacar al pueblo de Dios de su esclavitud en Egipto a una tierra que Dios prometió a sus ancestros. Esta historia es sustancial estudiarla porque nosotros, del mismo modo que los Hijos de Israel, poseemos cosas que deseamos que Dios lleve a cabo por nosotros. Algunos que leen esto actualmente están orando por la liberación de alguna clase de esclavitud. Varios están orando por liberarse de una mala condición de salud. Algunos requieren liberarse de otro tipo de mala circunstancia. El hecho es que todos requieren un nivel de “rescate” en algún instante de su historia. Todos deseamos que Dios “aparezca” y varios enfrentaremos secuelas desastrosas si Dios falla en “moverse” de manera rápida. La narración de Moisés es especialmente inspiradora porque muestra cuán extraordinaria es para nosotros cuando Dios almacena Su Palabra y cuán terrible es para nuestro enemigo cuando Dios “se desplaza” en nuestro favor. Mientras la historia cuenta, Moisés fue a Egipto y le ha dicho al rey egipcio las expresiones de Dios, nuestro rey diciendo que libere a los hijos de Israel de la esclavitud inmediatamente. Lamentablemente, el faraón no se encontraba convencido inmediatamente de que debía dejar en libertad a la fuerza laboral de su país. Por eso Dios utilizó una secuencia de plagas que destruyeron el país para convencerlo. Quiero comentar de una sección de la historia que no se relata comunmente. Cuando el faraón egipcio se percató de que se encontraba contra la vigorosa mano de un Dios Todopoderoso, intentó negociar con Moisés antes de dejar en libertad al pueblo de Dios. En sus negociaciones, el Faraón le ofertó a Moisés diferentes compromisos. Quiero comentar de estos compromisos porque, claramente, estos compromisos se proponen a la Iglesia de los Vivientes hoy. En el estudio bíblico,”Egipto” representa los sistemas mundiales de avaricia, idolatría, conspiración recurrente para “posición” y lujuria para la riqueza. Dios quiere liberarnos de esta “esclavitud”, pero el deber está bastante extendido en la iglesia del siglo XXI. Deber #1. “” Ser útil a Dios en Egipto “En el capítulo 8 del libro de Éxodo, el Faraón logró su primera proposición a Moisés,” Faraón citó a Moisés y Aarón y dijo:”Id, y sacrificad a tu Dios aquí en la tierra (Egipto)…” Éxodo 8:25 En esencia, el Faraón le decía a Moisés:”No nos dejéis… no seáis un pueblo separado…”. El diablo está convenciendo a los cristianos (a través de los medios de comunicación) para que sirvan a Dios mientras siguen participando en las payasadas y los deseos de todo el mundo. Satanás dice que no dejes atrás tu naturaleza pecaminosa; puedes ser católico y de forma simultanea gozar de los bienestares del sistema mundial. Varios cristianos han caído en este compromiso; se niegan a separarse. El inconveniente con este deber es que, cuando uno permanece conectado a una circunstancia que en algún momento lo tuvo como rehén, la tentación de volver a la esclavitud está siempre presente. Entre otras cosas, un fumador que deja de fumar pero sigue fumando a lo largo de las pausas para fumar con los fumadores próximamente va a volver a fumar. Un alcohólico que deja de beber pero sigue “de fiesta” con la multitud que bebe próximamente va a volver a beber. La psique humana tiene la aptitud de hallar “comodidad” en algún condición. Entonces, inclusive la esclavitud puede transformarse para nosotros en una “región de tranquilidad” a la que nos encontramos ansiosos por volver. Esto es además visible después en la narración de Moisés. Luego de que los israelitas abandonen Egipto, intimidan con regresar a Egipto y rogar por su posición como esclavos aparentemente día tras días. El diablo quiere que permanezcamos como parte de su sistema mundial para que él logre continuar teniendo ingreso a nosotros. Quiere que permanezcamos como su fuerza de trabajo y construyamos sus pirámides hasta que muramos. Pero Dios quiere que seamos libres para que tengamos la posibilidad ser SU nación separada y no volver jamás más a nuestra posición de esclavos. Deber #2. “Otro deber que el Faraón le ofertó a Moisés fue que él sólo sacara a los hombres de Egipto”, ha dicho el Faraón:”Que sólo vayan los hombres y adoren al Señor…” Éxodo 10:10 Esto es lo que dice el Faraón.

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