Reflexiones y pensamientos cristianos para pensar

Los cristianos, sin mérito alguno ya fuimos salvados por los méritos de la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo. Nos pide el Señor que defendamos la Salvación que ya nos regaló. Son dos posturas diametralmente opuestas:

La reencarnación no existe; no es de Cristo; y lo que no es de Cristo no es de Dios. El mismo Jesús nos dice: nadie llega al Padre sino es por mí; Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida; o están conmigo o están en contra de mí. San Pablo es muy claro en el Capítulo de los Hebreos.

Esta estructura parapsicológica es la que une al cuerpo con el alma a través del «hilo de plata»; esto está escrito en nuestra Biblia— Eclesiastés 12—; los viajes astrales son puro inconsciente o alma parapsicológica que se desprende, al igual que los desdoblamientos. Cristianos, no nos confundamos ni permitamos que nos confundan; todas las teorías que tienen como fundamento la reencarnación no son de Dios.

Hay pacientes que ingresan al hospital con traumatismo de cráneo y cuando son dados de alta tienen facultades paranormales; hay tumores cerebrales que debutan con facultades paranormales. Existe una estructura en el tronco cerebral que se llama epífisis o glándula pineal, y que la filosofía oriental la hace depositaria de las facultades paranormales del hombre. En el hombre primitivo el tamaño de esta glándula era mayor que actualmente, de allí que ellos dicen que la especie humana involucionó pues al principio el hombre gozaba de grandes poderes mentales parapsicológicos. Todo lo contrario esta glándula por gracia de Dios involucionó con el correr de los años; por ningún método o técnica debemos tratar de incrementar estas facultades. No hay técnica eficaz que pueda forzar la venida de la gracia; Dios mismo se dona a nosotros a través de su Palabra , y la mística sobrenatural o cristiana don de busco a Jesús y lo doy a mis hermanos -éxtasis-.

Queda claro que no existe la menor animosidad contra mis hermanos orientales; Dios quiere que todos los hombres se salven. Marco diferencias para evitar confusiones que tanto daño nos hacen; nosotros, cristianos, ya sabemos que Cristo es Dios y que El ya nos salvó. Permaneciendo en gracia como los sarmientos en la vid, vivimos acá en la tierra un adelanto de la eternidad.

En la misma unión entre el cuerpo y el alma tenemos nuestros instintos o tendencias fundamentales del hombre, de las cuales nos habla el P. Carlos Aldunate en su libro Transformación Espiritual y Psicológica. Son cuatro: auto conservación, desarrollo, comunicación y trascendencia. Estas tendencias fueron sanas en un principio, pero al viciarse con el pecado original se enfermaron y tenemos anomalías en cada una de las tendencias. Exceptuando a Jesús y a María, el resto de la humanidad tenemos alguna de estas tendencias o instintos viciados.

También las heridas de la vida, los traumas graves viciaron las tendencias; por ej. Una violación de un niño enfermó la tendencia de la comunicación y puede padecer una homosexualidad; el abandono de la madre puede traer enfermedad en la tendencia hacia la auto conservación y padecer depresión, anorexia-bulimia; buscar a Dios por caminos que no son de Cristo nos lleva a enfermar la tendencia hacia la trascendencia: esoterismo, ocultismo, etc.; la falta de amor y de aprobación en un niño puede dañar la tendencia hacia el desarrollo.

A estos instintos o tendencias deberemos elevarlos, hacerlos crecer desde el plano infrarracional hasta el plano espiritual o sobrenatural. Siempre la naturaleza nos tirará hacia abajo; el espíritu es animoso pero la carne es débil .

Al elevar estas tendencias en camino de Iglesia, donde la oración, la Eucaristía y la Reconciliación juegan un rol fundamental, iremos Cristifícándonos; nos pareceremos cada día más a Jesús y el Padre Dios, nuestro Padre Dios, verá en cada uno de nosotros el rostro de su Hijo Jesucristo. Nos haremos hombres parecidos a Jesús, nos hominizamos, nos haremos más humanos; nadie fue ni será más humano que Jesús.

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