La estructura del hombre en la religión

El hombre está conformado como unidad indivisible: cuerpo, alma y espíritu. El cuerpo y el alma configuran la naturaleza humana : somos sobrenaturalmente naturales. El espíritu humano es la capacidad que nos da Dios, de abrirnos a Él: alma espiritual o espíritu es lo mismo.

El espíritu humano es la capacidad que tenemos como hombres de responder al llamado de Dios; es, al decir de Sto. Tomás de Aquino, «la capacidad obediencial del hombre»: utilizando libremente la voluntad, decimos sí o no al llamado de Dios, a la invitación que Dios nos hace.

A partir del espíritu humano, nos reconocemos hijos de Dios y creyentes en la revelación; es el Espíritu Santo el que nos da esa certeza, pues al estar abiertos a él, se produce una común unión entre nuestro espíritu.

Para los fines didácticos el área de la naturaleza humana tiene dos partes: cuerpo y alma.
El cuerpo es lo más animal que tenemos, la sede de los instintos y de todo lo orgánico. El alma tiene dos partes constitutivas: alma racional o plano consciente y alma irracional o plano inconsciente.
Dije más arriba que somos unidad, por lo tanto se interrelacionan permanentemente cuerpo y alma.

En el plano consciente del hombre ubicamos las funciones psíquicas superiores, especialmente el pensamiento, el cual también es consecuencia del número de neuronas de su cerebro anatómico; en el plano inconsciente ubicamos el archivo de vivencias que tenemos a lo largo de nuestra existencia a partir de la concepción. Aquí la memoria cumple un rol fundamental y por ende los circuitos anatómicos que la sustentan.

Hay enfermedades que son preponderantemente anatómicas, por ejemplo enfermedad Alzheimer; otras preponderantemente del alma: se trata de heridas ocurridas a lo largo de la vida por falta de amor o agresión  violaciones, abandonos, etc. Propongo el método de la oración para abordar las patologías del alma «Terapia en el Espíritu», y el tratamiento médico específico para las enfermedades orgánicas.

Existe una estructura comprendida en la unión entre el cuerpo y el alma, de la cual ya hablé y es de relevante importancia; es el inconsciente parapsicológico. Inconsciente pues pertenece a esta área del alma comprendida en la naturaleza humana, y parapsicológico pues es la sede de las facultades parapsicológicas o paranormales del hombre.

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