Estudio budista: Pautas para ser una buena persona parte 4

Las “Pautas budistas para ser una aceptable persona” fueron escritas por antiguos sabios chinos. Este estudio se compone de ocho partes, por eso si todavía no se ha suscrito a la columna aquí, por favor tómese un instante para llevarlo a cabo. únicamente debes hallar el enlace de suscripción cerca de la foto de los autores en el portal web de los autores y lleve a cabo clic en él, ningún contenido publicitario atormentará su mail que prometemos. Siempre que se publique una sección, se le notificará de forma automática por mail. Las “Pautas budistas para ser una aceptable persona” nos enseñan las normas para ser un óptimo ser humano. En la cuarta parte del estudio, Buda no ha olvidado que hay algunos de nosotros que trataremos de estafar a otros que no son tan astutos y falsos como tendríamos la posibilidad de ser. Nos advierte que no mintamos, engañemos y hablemos de los otros. Dice que tenemos que ser dignos de seguridad. Es una afirmación verídica si mencionamos que la buena empresa trae buena empresa y la mala empresa trae mala empresa. Por eso deberíamos poseerlo presente día tras días. Ser digno de seguridad no es mentir, no es comentar mal de los otros a sus espaldas, no son chimentos, ni es comentar de cosas que pensamos que entendemos y de todos modos no entendemos. Un excelente ejemplo de lo que jamás deberíamos llevar a cabo según esta directriz es comentar sobre algo que oímos de otra persona sobre algo que podría haber escuchado en las novedades de la tv. La causa de ser es porque es inservible la charla, no nos concierne comunmente y en la mayoría de los casos hasta que la observemos por nosotros no obtendremos toda la realidad. Este mismo examinador habló de la charla en vano a inicios de 2010. Esta pauta nos comunica que no debemos comentar bastante, que comentar bastante puede meter a un individuo en inconvenientes, que puedes decir cosas que no son verdaderas y que hieren a los otros. Si hacemos promesas a la multitud de que no nos encontramos 100% seguros de poder cumplirlas, entonces hemos roto esta directriz. Jamás debemos llevar a cabo promesas poco sinceras. Número 1, una promesa es algo del futuro. Para un budista vivir más adelante antes de que esté aquí no es vivir responsablemente. Y entonces terminamos de romper la tercera pauta. Número 2, si no tenemos la posibilidad de cumplir la promesa entonces terminamos de mentir y eso rompe esta directriz. Jamás debemos mentir, no es tan complicado como algunos podrían suponer cuando te acostumbras a no comentar tanto y no decir mentiras, entonces te entrenas lentamente para no decir jamás una mentira. Las mentiras hacen más que hacerte quedar mal, traen karma malo para ti, lastiman a otros y en el caso de que seas un budista practicante entonces traes una mala repetición a tu Sangha. La Sangha es tu familia; jamás tienes que llevar a cabo nada para avergonzarlos. Siga estas pautas y no va a tener que preocuparse por eso: Ser digno de seguridad -Cuando estamos hablando, la honestidad es lo que más cuenta. El engaño y las mentiras son inaceptables. Es preferible comentar un poco que charlar bastante. Diga la verdad; no dialogue insinuadamente. Jamás hay que utilizar un lenguaje listo, mentiroso y grosero. Jamás debemos comportarnos de una forma indisciplinada. No debemos comentar de forma sencilla de algo que no vimos porque puede que no sea toda la realidad. No debemos comunicar a los otros lo que no entendemos con seguridad. Si alguien nos pide que hagamos algo y no nos encontramos seguros de si es correspondiente, no debemos prometerlo sin precaución. Si prometemos llevar a cabo algo[y es inapropiado], vamos a estar equivocados, tanto si cumplimos como si rompemos nuestra promesa. Cuando hables, di cada palabra sin prisas, clara y de manera correcta. No murmures o hables bastante ágil. A varias personas les agrada chismear y comentar sobre las faltas o puntos buenos de otros. Pero si algo no nos concierne, no debemos involucrarnos. Cuando observamos la amabilidad de los otros, debemos animarnos a estudiar de ellos. Inclusive si nos encontramos muy por detrás de ellos, de a poco lograremos lo que tienen. Cuando observamos las faltas de otros, debemos pensar sobre nuestro accionar. Si poseemos la misma falla, corríjala. Si no poseemos esta falla, siempre debemos estar alerta y no cometer el mismo error. Cuando nuestra moral, nuestro conocimiento y nuestras capacidades no son tan buenos como esos o

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *