Estar tranquilo con usted mismo

Comunmente nos encontramos tan ocupados conduciendo nuestras vidas ocupadas que nos olvidamos de llenar nuestro tanque de energía. ¿Cómo nos rellenamos? Ir al spa o a una clase de yoga nos asiste a nutrirnos, pero estudiar a estar a gusto con quienes somos es de mayor relevencia para recargar nuestras baterías. ¿Cómo tenemos la posibilidad de estudiar a estar prácticos con nosotros? ¿Qué significa ser un individuo verdadera? Cuando no nos conocemos a nosotros, no tenemos la posibilidad de tener una perspectiva sana y balanceada de la vida. El auto poder crece por medio de la auto-apreciación y el auto-apreciamiento. Estar relajado es aceptarte a ti mismo. La gente que saben quiénes son, se manifiestan con tranquilidad y seguridad. Son increíblemente magnéticos. La simplicidad es el estado natural y saludable de todos. La gente que no se sienten cómodas consigo mismas tienen que forzarse a ser compasivas; exhiben impaciencia y son incapaces de estar totalmente presentes cuando tú estás con ellas. Ustedes son una mariposa Como las mariposas, todos nos encontramos en numerosas etapas de desarrollo personal y metamorfosis espiritual. En el estado larval de la mariposa, es una oruga. La oruga debe liberarse de su piel numerosas ocasiones para acomodarse a su cuerpo en propagación. Sabe precisamente dónde está mientras se prepara y se hace más fuerte para su transformación final. Entra en su crisálida, en su soledad, en la oscuridad, y se regresa a ensamblar totalmente sus células para transformarse en una exclusiva mariposa. Antes de que la mariposa salga de su crisálida, la crisálida se regresa transparente y revela la mariposa dentro suyo. Para prepararse para el despegue, el cuerpo hinchado del insecto bombea líquidos en sus diminutas alas arrugadas. Este fluido, que procede de un reservorio contenido en su abdomen, sostiene a la mariposa y le facilita expandir sus alas y volar. Si fuéramos mariposas, ¿qué nos pasaría si nuestra crisálida se abriera próximamente y tuviéramos que salir antes de estar preparados? ¿Podríamos comer lo que teníamos enfrente? ¿Volaríamos más acelerado, más tiempo, más prominente? Me agrada suponer que desarrollamos fuerza y vitalidad espiritual cuando nos arrastramos por nuestra cuenta. Sin este trabajo, moriríamos. Verdaderamente no tenemos la posibilidad de seleccionar no emerger. Esa es la forma natural de las cosas.como la mariposa, debemos prestar atención a eso que se nos muestra e integrar el planeta interior de la conciencia y el planeta exterior de la vivencia para que estos mundos se informen unos a otros. De esta manera es como desarrollamos la vericidad. El Sabio y el Ratón Hay una historia extraordinaria en mi nuevo libro El Evangelio de la Unidad. Es el preferido de los monjes de la India. Hace un largo tiempo, hubo una vez un hombre sabio que adoptó un ratón. El sabio, que además era un enorme mago, transformó a este ratón en una niña y la crió amorosamente como su hija. Bajo su tutela y amabilidad, ella creció para ser serena y hermosa. Se transformó en su más grande alegría. Él le dio una educación, y ella recibió todos los resultados positivos de una vida de refinamiento y abundancia. Cuando llegó la edad avanzada, y ya era hora de que se casara, el Sabio, sabiendo que merecía lo destacado, buscó un marido correcto para ella. Él le anunció a los capataces del cosmos: los reyes del sol, la luna y las estrellas, todos los seres enormes y nobles. Eran los candidatos matrimoniales más increíbles y honorables del universo. La chica que fué ratón consideraba pensativamente la vida que cada rey podía darle. Contempló el alto poder que todos ellos representaba. Entonces, uno por uno, los rechazó, rechazando sus promociones de matrimonio. Todavía deseando sólo su felicidad, el Sabio buscó hasta los confines de la tierra hallar seres más nobles que representaran los distintos puntos de la naturaleza: los señores del viento y la montaña, el gobernante del mar. Estas se las anunció en una enorme ceremonia, aguardando honrarla y complacerla. De nuevo, tuvo la amabilidad de negar a todos ellos. Un día, el Guardián de las Ratas, que no fue invitado a ser anunciado con los otros nobles seres, llegó al palacio para soliciar la mano de la niña. Su más grande logro fue llevar a cabo un túnel por medio de la dura composición de las montañas. El sabio está atrapado

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